Construido con Berta.me

  1. La acción continua del Excavador es la de sumergirse y buscar habitación en lo profundo de la tierra. Semejando la madera, una tímida acumulación de tiras de papel se eleva gracias a una cuerda en tensión que soporta su liviano y vacío cuerpo. Esta acumulación de carácter vacilante e intermitente trata de acomodarse, moviéndose continuamente, se enrolla, tuerce, enreda, empina y estira sobre el piso, al rededor de manijas, sillas y otros objetos que encuentra a su paso.

    El excavador es un ser intransitivo, indiferente de quien lo observa, inmerso en sí mismo y cuya existencia se debate entre estos simples gestos aspiracionales que le permiten alterar su condición bidimensional. Como un acto de dibujo los elementos en juego dejan al descubierto las operaciones y procesos de su configuración, permitiendo hacer un escrutinio a  la arquitectura de un objeto dotado de conciencia material y que revela su constante modulación con el medio circundante.